16/4/16

La diseñadora Teresa van Dongen, del Design Academy Eindhoven, ha llenado un tubo de vidrio con bacterias de pulpo para crear una lámpara de cero electricidad que se ilumina en azul cuando se las agita.

Ambio: Lámpara bioluminiscente - Teresa van Dongen




Ambio, como le llamó a la lámpara, brilla con una bacteria bioluminiscente, que fue raspada de la piel de un pulpo. “Llevo tiempo investigando nuevas formas de luz y energía. Ambio es una visualización de dónde estoy parada en esta contante búsqueda”, apunta Dongen. “Quiero insinuar la manera de usar la naturaleza como una fuente de energía en la vida diaria”.

Ambio: Lámpara bioluminiscente - Teresa van Dongen

Ambio es un diseño relativamente sencillo. Una balanza con un peso de cada lado que sostiene un tubo de cristal lleno con agua de mar artificial y bacteria. Cuando mueves uno de los pesos, la lámpara entera se comienza a mecer, la solución de agua se oxigena y la lámpara se enciende de un color azul ultramarino.

Ambio: Lámpara bioluminiscente - Teresa van Dongen

El problema con la lámpara es que la bacteria bioluminiscente muere a los tres días. Dongen está trabajando en una manera de hacer que la bacteria dure más tiempo y que la puedas reemplazar. Es decir, en diseñar una lámpara que requiera el mismo cuidado que requiere una planta de hogar.

Ambio: Lámpara bioluminiscente - Teresa van Dongen


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